
Dejen de luchar contra los calentadores de techo alto
Seamos honestos: instalar calentadores infrarrojos en una fábrica con techos de 10 metros de altura es una buena idea… hasta que algo se rompe. En cuanto el elemento calefactor se daña, se convierte en un verdadero problema. No se puede simplemente subir por una escalera; hay que alquilar un elevador especial, encontrar a un operador cualificado y, básicamente, cerrar toda esa área del suelo. Es una tarea muy complicada.
El problema con la mayoría de los calentadores industriales
La mayoría de los calentadores industriales están diseñados como tanques. Eso suena bien, pero en realidad el elemento calefactor está soldado o atornillado al marco del calentador. Cuando un tubo se daña después de unos años, uno queda atascado. O bien se tira todo el calentador al basurero, o bien se pierden tres horas luchando con los tornillos oxidados. Es una pérdida total de tiempo y dinero.
Una forma mejor de hacerlo
Decidimos dejar de hacer eso. En su lugar, diseñamos nuestros radiadores de manera modular. Piénsenlo como un sistema “plug-and-play”. Los elementos calefactores no son permanentes. Cuando un tubo se daña, no es necesario desmontar todo el dispositivo. Basta con sacar el módulo viejo e insertar uno nuevo. Así, lo que antes tomaba medio día ahora solo toma 15 minutos. Se puede bajar el módulo al suelo, reparar el tubo y volver a colocarlo en su lugar. Muy simple.
El costo real
Ahora, aquí está el problema: como utilizamos conectores en lugar de uniones soldadas, hay un poco más de resistencia al contacto. Para la mayoría de las fábricas, esto no supone ningún problema. Pero es necesario asegurarse de que los cables sean adecuados para la corriente específica del módulo. Si se hace bien, no habrá problemas con el calor en los puntos de conexión.
Qué significa esto para su bolsillo
Al final, cada minuto que un elevador bloquea un pasillo de producción significa dinero que se pierde. Al tratar los elementos calefactores como piezas que se pueden reemplazar fácilmente, se mantiene el suelo libre y el calentamiento funciona sin los problemas habituales que surgen durante las reparaciones en alturas elevadas.