
Deje de dejar que su patio se desperdicie este invierno.
Es un ciclo frustrante: tiene un espacio exterior maravilloso, pero en cuanto llega noviembre, la mitad de los asientos quedan sin uso. La mayoría de las personas intentan solucionarlo con calefactores convencionales, pero el viento se lleva todo el calor. Paga por electricidad, pero sus invitados siguen teniendo frío.
Aquí es donde entran en juego los calefactores de infrarrojos de alta potencia. En lugar de calentar el aire, estos dispositivos envían calor directamente hacia los invitados. Es como estar sentado al sol en un día frío de octubre.
El truco para espacios altos
Si va a instalar un calefactor a 4 o 6 metros de altura, no puede usar un dispositivo común. El calor desaparecerá antes incluso de llegar a la mesa. Necesita algo con mucha potencia y un haz de calor preciso que dirija el calor directamente hacia abajo.
Cuando se logra esa potencia adecuada, todo cambia: los invitados permanecen calientes incluso cuando hace mucho frío afuera.
Y aquí está la ventaja real: las personas que se sienten cómodas se quedan más tiempo. Piden una ronda extra de bebidas y aténganse al menú de postres. Así, puede utilizar cada centímetro cuadrado de su restaurante durante todo el año, en lugar de dejar de utilizar sus mejores áreas durante cuatro meses.
Algunas cosas a tener en cuenta
Ahora, un consejo técnico: no puede simplemente conectar estos dispositivos a una toma eléctrica normal. Estos dispositivos consumen mucha energía. Asegúrese de que su panel eléctrico pueda manejar esa carga constante. Es mejor hacerlo bien desde el principio, en lugar de que el disyuntor se apague en medio de una noche de gran afluencia de clientes.
Siempre recomiendo utilizar tecnología de onda corta. ¿Por qué? Porque funciona al instante. No hay necesidad de esperar a que las bobinas se calienten. Basta con encender el interruptor y los invitados sentirán el calor de inmediato.
Mantén las mesas ocupadas
Los clientes que tienen frío son impacientes. Comen rápido y se van rápido porque no se sienten cómodos. Al mantener una temperatura constante cerca de las mesas, elimina ese deseo de irse rápidamente.
Un último consejo: estos dispositivos son pesados. No escatime en los soportes de montaje. Utilice tornillos industriales para evitar que los calefactores se deformen después de un año.
Con la temperatura adecuada, su patio seguirá siendo un lugar rentable, incluso en pleno invierno.