
Deteniendo los escalofríos: por qué los calentadores infrarrojos son la única solución para calentar habitaciones húmedas ¿Alguna vez ha intentado calentar un vestuario o una área de cambio húmeda con un calentador estándar? Es una tarea imposible. Esos calentadores solo intentan calentar el aire, y en una habitación grande y con corrientes de aire, ese aire caliente se dispersa hacia el techo, mientras usted sigue temblando. Por eso utilizamos calentadores infrarrojos de clase IP65. En lugar de tratar de calentar el aire, estos dispositivos emiten ondas electromagnéticas. Piénselo como el sol: no calienta primero la atmósfera, sino que calienta directamente a las personas, a los bancos y a las paredes. Basta con encender el interruptor para sentir el calor en la piel en cuestión de segundos. Lidiando con la humedad El agua y la electricidad son una combinación problemática. Nos aseguramos de que estos dispositivos tengan una clasificación IP65, porque, sinceramente, siempre hay salpicaduras y vapor excesivo. La carcasa está bien sellada, así que no hay que preocuparse por que la humedad dañe los componentes eléctricos. Dentro de los dispositivos, utilizamos elementos infrarrojos de onda corta. Como no necesitan mover el aire para funcionar, el calor se genera al instante. Un consejo importante Para lograr esa sensación de calor similar a la de un hotel de lujo, concentramos mucha potencia en un dispositivo pequeño. Es increíblemente eficaz, pero tiene un riesgo: debido a la intensidad del calor, hay que tener cuidado con dónde se colocan estos dispositivos. Si se montan demasiado cerca de materiales plásticos o baratos, podrían deformarse. Asegúrese de verificar la potencia del dispositivo y dejar algo de espacio libre para evitar dañar las paredes. Manteniendo las cosas simples Hemos diseñado estos dispositivos para que sean fáciles de instalar. Lo último que quiere el personal de mantenimiento es pasar medio día del viernes tratando de cambiar las lámparas. Es muy sencillo. Solo recuerde: asegúrese de que sus disyuntores puedan soportar el aumento de voltaje cuando los dispositivos se encienden. Lo mejor de todo: ya no habrá más “arranques lentos”. No tiene que encender el calentador una hora antes de que lleguen las personas, esperando que funcione bien. Basta con encender el interruptor, y la habitación se volverá cálida al instante. Sin retrasos, sin energía desperdiciada. Solo calor.